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por Papi Sucio   
01 / 2005

Un hombre sin cuernos es como un jardín sin flores

En esta ocasión toca el turno de hablar de un tema de magnitudes bíblicas, la infidelidad, tanto así que existe el mandamiento “no desearás a la mujer de tu prójimo”, claro que Dios se olvidó completamente de que las mujeres también son capaces de arder en deseo.

¿Y qué esperabas? Es hombre, así son ellos

Los hombres, pobres inocentes de nosotros, somos esclavos de nuestros impulsos sexuales y eso las mujeres lo saben muy bien. Basta relativamente muy poco para caer en tentación. Además socialmente es más tolerada la infidelidad masculina, los hombres tienden más a presumir de sus aventuras o conquistas, el ego masculino necesita siempre de escuchas cómplices para hacerlos participes de sus infidelidades y de este modo quedar como un macho ante sus semejantes. Esto me recuerda la frase publicitaria de la película de Bigas Luna, Huevos de Oro: ¿Si he de tener dos huevos porqué no he de tener dos mujeres? La mayoría de los hombres son más primitivos en el aspecto sexual, es posible revolcarse con la amante y unas horas después cenar con la novia sin sentir remordimiento, o bien, de bloquear la experiencia sexual de nuestra mente y archivarla en el cajón de fue sólo sexo.

Yo sería incapaz de serte infiel, cariño

El caso de la infidelidad femenina es mucho más interesante. La gran mayoría de las chicas siempre presumirá entre sus virtudes el ser fiel. Lo curioso es que la realidad diga todo lo contrario. A diferencia de los hombres, las mujeres necesitan de un estimulo mayor para decidirse a serle infiel a su pareja, tampoco suelen acostarse con cualquiera, las mujeres no miden su poder sexual en base a la cantidad, sino en la calidad de sus amantes. Ellas son infieles por dos razones principalmente: por despecho y porque el deseo que sienten rebasa todos sus limites.

¿A qué mujer no le gusta sentirse deseada? ¿cuántas veces en compañía de su pareja no se han excitado al ver las reacciones que provocan en otros hombres? ¿cuántas veces no han fantaseado con desatar a la puta que llevan dentro?

Quizá todo comienza como un juego. Un coqueteo descarado o discreto, el saberse deseada, hermosa y segura de su capacidad de seducción. Hay alguien que las mira de una manera que su pareja parece haber olvidado, alguien que es más atractivo, más interesante, más tentador. Y de noche, mientras una mujer hace el amor con su pareja, él se sorprende de lo excitada que esta ella, de cómo se mueve encima de su verga y de lo fuertes que son sus gemidos. Lo que probablemente ignora este hombre, es que los gemidos de su mujer no son para él, sino para otro, quien realmente la esta penetrando en su imaginación.

La infidelidad es una transgresión a las normas sociales, es lo prohibido, y aquello que no es nuestro es lo que deseamos con mayor intensidad. Tal vez sea la búsqueda de lo prohibido lo que me ha llevado a tener relaciones con mujeres comprometidas con otro. El juego de seducción, el ser elegido por ellas, o quizá el saber de antemano que será una relación sexual sin complicaciones de otro tipo aparentemente. Quizá sea porque cuando una mujer ha decidido ser infiel espera una experiencia cargada de adrenalina y que valga la pena el riesgo.


Infiel con el pensamiento

No creo en la fidelidad. Es posible que un hombre o una mujer sea incapaz de acostarse con otra persona, pero eso no implica el no desear a otros. El sexo siempre comienza en la mente y después se extiende por todo el cuerpo. Hay mujeres que nunca tendrán el valor de acostarse con otro hombre, pero no por eso dejan de lado sus deseos, mujeres que desatan su energía sexual siendo coquetas y provocativas. Quienes tienen un amigo especial con quien fantasean mientras se masturban aunque nunca lo hayan besado. Mujeres que se consiguen un amante de chat a través de internet o envían correos electrónicos cargados de deliciosas obscenidades al amante que se encuentra al otro lado del mundo y que jamás conocerán en persona. Mujeres que cuando su marido no está se tumban en la cama y llaman por teléfono a un extraño para masturbare escuchando su voz y todas esas cosas que su marido nunca se atrevería a decirle. Chicas que se torturan deliciosamente coqueteando con el mejor amigo de su novio creando una tensión sexual casi insoportable, haciéndolas sentir vivas.

¡Pero eso no es real!, dirán algunos. La imaginación encendida de deseo puede superar cualquier realidad y poner de cabeza nuestra vida entera, el Maestro Kubrick lo diría así: La realidad de una noche, y la de toda una vida, nunca será la verdad completa y un sueño nunca es un sueño nada más.


El club de los cornudos

Existen fetiches que nunca nos atrevemos a pronunciar. ¿Qué hombre puede decir en voz alta en un lugar lleno de gente que desea que su mujer se acueste con otro? En las páginas de relatos eróticos la sección de infidelidad está siempre entre los primeros lugares, especialmente cuando se trata de una mujer siendo infiel a su marido:

Un hombre está en un bar con su mujer. Ella se ha vestido especialmente sexy para la ocasión y después de unas copas se comporta desinhibida, coqueta, libre y segura de sí misma. Su mujer enciende la atmósfera a su alrededor y el hombre se siente orgulloso de tener una mujer que es deseada por muchos. Sin embargo algo sucede en la mente de nuestro personaje que comienza a mirar la escena de manera distinta, hay una carga eléctrica en el ambiente que lo sobrepasa y comienza a preguntarse si su mujer será capaz de ignorar a quienes la miran, sino ella misma corresponderá a cierta mirada cargada de lujuria. Celos: un aditivo sexual de alta potencia que muy pocos son capaces de manejar y que pueden ser sumamente adictivos. El hombre experimenta una serie de sensaciones contradictorias, muere de celos pero nunca se había sentido tan excitado a la vez, de pronto en su mente comienza a ver a su mujer como una puta. Se pregunta si será capaz de ponerle el cuerno, ¿con quién? ¿en dónde y cuándo? Pero muy especialmente: ¿por qué?

Son los hombres en mayor grado quienes fantasean con su mujer siéndole infiel, la imaginan transformada, rebasada por el deseo, cogiendo con otro. Es curiosa la manera en que un hombre puede sentirse excitado por los celos, la impotencia, la angustia.

Existen cientos de sitios que tocan el tema, desde los ya mencionados relatos eróticos hasta clubs de cornudos, swingers y sitios pornográficos que explotan este fetiche. ¿Por qué a los hombres nos calienta tanto esta fantasía? Es algo que quizá deba analizar con más calma.


Consecuencias

 

Es cuestión de simple física: por cada acción siempre habrá una reacción... Por más cuidadosos que seamos siempre habrá consecuencias derivadas de la infidelidad, aún cuando nuestra pareja nunca se de cuenta.

El fetiche de la infidelidad puede ser muy útil para encender la pasión en una pareja, como un juego que puede ser sólo imaginario o llevado a la realidad, como lo hacen los swingers. Cada persona sabrá o deberá asumir las consecuencias de sus celos e infidelidades.

Quizá parte de la madurez de un hombre es el estar consciente que su mujer no es su propiedad, que ella también es capaz de fantasear y desear ser penetrada por otros. Que bajo algunas circunstancias el deseo puede sobrepasar cualquier limite y que es posible amar a alguien y desear acostarse con otra persona a la vez. Lamentablemente esta es una lección que algunos aprendemos demasiado tarde.

Y bien... sobre las múltiples consecuencias de la infidelidad... no me lo pregunten a mi, eso le corresponde al Doctor Corazón.

 

Como siempre agradezco sus correos y sus comentarios, especialmente si eres una mujer casada.

 

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  Comentarios (8)
Solucion inesperada
Escrito por Esposa Joven, el 07-03-2008 14:27
Me parece muy objetiva y sincera la forma en que planteas el tema. Creo que en ocasiones se necesita de una mente clara para entender mejor nuestra realidad. En mi caso, mi esposo no lograba superar mi tormentoso pasado sexual que tuve desde muy temprana edad con hombres casados, incluso con algunos compañeros de la oficina en donde ambos trabajábamos de solteros. Para mi mala suerte, uno de los tipos con quien lamentablemente me acosté en ese entonces fue promovido como su nuevo jefe, por lo que él prefirió salirse de ahí que recibir las órdenes de quien se había cogido a su esposa. A veces esto todavía le lastima el orgullo. Yo no pude ocultarle mi pasado porque todos le rumoraban en la oficina lo puta que fui antes de conocerlo a él y lógicamente él sufria mucho; por eso preferí contarle todo personalmente, para que nadie conociera mejor la verdad que él. Pues como imaginarás, esto fue muy duro y nuestro matrimonio se estaba tambaleando. Para salvarlo, decidimos hacer algo que nunca siquiera habiamos pensado antes. Fue entonces que mi esposo accedio a verme coger con otro y sacar sus demonios de esta forma. Fue así como mi esposo consintió que tuviera una cita con un perfecto extraño y ser testigo de ver a su esposa haciéndolo con otro. Pues lo hicimos y yo procuré portarme lo más puta posible con el extraño aquel mientras mi esposo observaba morbosamente. Se que para algunos hombres no es facil ver a su esposa cogiendo por todos lados, pero en nuestro caso descubrimos que eso era lo mejor para \"despersonalizar\" mi vida sexual pasada y quitarse todo indicio de dolor. Antes, mi esposo siempre me acosaba preguntandome detalles de lo que habia hecho en la cama con cada uno de ellos, y ahora me dice que esto le ayudo mucho porque es preferible ver a su esposa coger duro con un perfecto extraño que imaginarla haciendolo con sus enemigos del pasado. Que curiosa es la mente del hombre verdad?
Soy CORNUDO sin remedio
Escrito por Alce Cornudo, el 17-01-2008 06:18
Lo que me pas a mi es que no puedo dejar de ser cornudo todo el tiempo. La única manera que se me para es cuando se estan garchando a mi mujer. 
A ella le encanta esa situación y me humilla todo el tiempo
le encantan los trios
Escrito por Adrifabi, el 30-12-2007 06:33
La primera vez que intentamos experiementar en el ambiente liberal fue con otro chico , desde allí preferimos disfrutar de una compañia , para mi chca a quien le encanta estar con 2 a la vez, sentir toda entregada al placer, ser completamente seducida y deseada por los hombres la entrega es total...y disfruta de sus 2 hombres para ella sola...
Me gusta ser cornudo
Escrito por oscar chavez, el 20-08-2007 03:11
Es muy cierto lo que escribes es dificil superarlo de inicio pero una vez que lo logras lo disfrutas al maximo. En mi caso me enorgullesco de la belleza de mi esposa de como la desean otros hombres del placer que es capaz de dar y que me encanta compartir, y recibir los comentarios de los felices elegidos que la han poseido sentir su envidia por tenerla siempre conmigo me encanta verla disfrutar sentir el morbo por ver si podra aguantar cada vez que le toca un gran miembro que la penetre por todas sus cavidades. 
La verdad les recomiendo la experiencia.
1+1=3
Escrito por Mujer casada, el 14-08-2007 14:55
Tiene sentido lo que escribes...soy casada y he sido infiel...pero aun no puedo separar mi mente de el acto...ahora el me a enganado...creo que el karma se me regreso....pero solo hay que superarlo...
Casado infiel
Escrito por Casado, el 15-06-2007 18:55
Amo a mi mujer, infiel con otra, me causa remordimiento y deseo ver a mi mujer con otro.
Escrito por Eva, el 18-05-2007 12:40
Músico por vocación y puta por convicción leo tus textos y me gustan. La única forma de ser infiel es faltar a tus deseos
Escrito por Lady Sky, el 13-04-2007 00:34
Papito, ya lei todos tus escritos,  
pareciera que te estoy escuchando, me quedo con esta pregunta.  
¿cuántas veces no han fantaseado con desatar a la puta que llevan dentro? 
R=Muchas Muchas veces  
 
PD. Por Favor escribe mas.
 
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