|
¿Qué tiene de mágico el cine que nos hace admirarlo tanto? quizá es porque a través de él nuestra vida se nota más simple, más feliz; lo cierto es que sea como este sea, las emociones siempre serán el común denominador.
Una de las cintas que genera este sentimiento es Sin City, del mariachazo consentido Robert Rodíguez, y que ha sido catalogado como un film noir. Sin City, es... a ver a ver, un momento, porque mejor - y antes de seguir- primero descubrimos qué es el film noir. Bueno, muy bien, el cine negro (film noir), nace en Estados Unidos en la década de los 50 con la peli de John Huston “El halcón maltés”, luego, Francia le sigue definiéndolo como un género con características muy cercanas al expresionismo, donde se muestran los hechos delictivos y criminales con una fuerte carga de contenido visual.
Pero además, plantea un lenguaje metafórico
donde se describen las escenas caracterizadas por su iluminación tenebrosa
en claroscuro y que exaltar la sicología de los personajes. Algunas películas
de “culto” del cine negro son: Perversidada de Fritz Lang y Atraco
perfecto de Stanley Kubrick .
Ahora sí, conociendo estos datos, sabemos que el camino de Rober Rodríguez es el de las cintas con contenido oscuro y de sabor agridulce que en Sin City están aderezadas por las manos de Frank Miller, el creador de este cómics, guionista y también director -- junto con Rodríguez-- de la película. Sin City es la ciudad de la corrupción donde policías, políticos y prostitutas le juegan al antihéroe, sí, el sarcasmo está casi en cada imagen, pero más que remitirnos a una historia del bien por el mal, Sin City, se expresa como un film del siglo XXI, donde se aprovecha la tecnología de una manera elegante y audaz, pero sin desenfocar la narración y la actuación de cada personaje.
La ciudad del pecado (Sin City), se divide en tres capítulos del cómic de Miller, el primero es la historia de Marv (Mickey Rourke), superviviente de guerra que busca vengar la muerte de el amor de su vida. Luego está Dwight (Clive Owen), un investigador privado que lucha por olvidar su pasado y reencontrarse con la pesada existencia human, y finalmente está Hartigan (Bruce Willis), el último policía honesto de la ciudad que va tras la pista de una joven que ha sido capturada por las manos del sádico hijo de un senador. Sin City , presenta una sociedad violenta, cínica y corrompida que amenaza no sólo a sus protagonista sino también a otros personajes, dentro de un ambiente de fatalidad. Pero esto es sólo el argumento, cabe destacar la otra mitad de la película que en verdad dejará a muchos satisfechos. Primero, debes conocer que Tarantino apoyó constantemente a Rodríguez en la realización y filmación de la cinta y después que esta goza de una excelente fotografía y dirección, basta anotar que es en un 80 por ciento blanco y negro, y el otro 20 tiene pequeñas salpicadas de color y de implicaciones icónicas directamente del cómic. Sin City comenzó como una historia autoconclusiva de duración estándar y publicado por entregas en 1992 en el magazín Dark Horse Presents. Dicho cómic era un homenaje al género negro, sobre todo al novelista James Ellroy... Tal y como sucede con esta y otras reseñas que a lo largo de este tiempo he venido publicando en Palabras Malditas, hoy llegan a su autoconclusión porque el cine es y será siempre una manera de soñar despierto cuando tengamos insomnio de la vida. Gracias y disfruten la función. Dirección: Robert Rodriguez y Frank Miller. Protagonistas: Bruce Willis (Hartigan), Jessica Alba (Nancy), Rosario Dawson (Gail ), Benicio Del Toro (Jackie Boy), Brittany Murphy (Shellie), Clive Owen (Dwight), y Mickey Rourke (Marv), entre otros. Guión: Frank Miller; basado en sus cómics. Producción: Robert Rodriguez, Frank Miller y Elizabeth Avellan.
|