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Koulsy Lamko y Los Atemperados Imprimir E-Mail
por Celia Gómez Ramos   
05 / 2006
XXII Festival de México en el Centro Histórico

Image Koulsy Lamko arribó al salón de clases y esperó unos minutos a que la gente fuera llegando. De pronto, colocó sus manos en el escritorio y comenzó a cantar en sara mbay, cuando sabíamos que nos daría una cátedra en español sobre su trabajo literario.

Originario de Chad, África -República aprisionada entre Libia, Sudán, Nigeria, Camerún, Níger y República Centro Africana. Proviene de una familia de griots (palabra portuguesa) o jelis (africana), que significa mediadores por la palabra, los únicos que pueden hacerlo en su sociedad. Median ante las familias, ante la muerte o ante los reyes, sin temor a ser sancionados, representan la verdad en su pueblo. Lamko, mediante esa interpretación, solicitó permiso para hablar, porque la palabra sólo tiene peso y poder, si se tiene autorización para expresarla, nos dijo, de otra manera no tiene magia.

Image Así, este virtuoso de la música, la literatura, la dramaturgia, el baile y la puesta en escena, nos ofreció una probadita de su música en el teatro de la Ciudad, durante el XXII Festival de México en el Centro Histórico. Nos trajo sonidos originados a miles de kilómetros, olores, ritmos y sabor de su Nación, de la cual desconocemos casi todo.

La autoría de Koulsy Lamko, así como la interpretación y musicalización de Los Atemperados, grupo mexicano, mostró una vez más que la música entra al corazón sin necesidad de la razón y que las nacionalidades no existen. Nuestro teatro, en el que predomina la arquitectura alemana, se cimbró fuerte con las voces, los ritmos, el baile –al son de las percusiones- de Karina Gutiérrez.

En el grupo Los Atemperados, destacó la participación de Atenea y Napoleón Ochoa, hermanos, y cuyo trabajo en el ámbito musical cuenta ya varios años. Napoleón, además de ser el director musical en esta presentación, tocó los teclados y el balafón, mientras Atenea con una voz de gran potencia interpretó las melodías, acompañada de los otros integrantes del grupo. Ambos tienen mucho que ofrecer y le han apostado todo a la música, así que en próximos años su nombre será reconocido sin fronteras; sin vaticinios, porque tienen mucho talento.

Koulsy Lamko, ataviado con ropa de celebración africana, que porta con gran orgullo, bailó e interpretó también algunas de las melodías que él mismo compuso. Con un pantalón amplio blanco y con lentejuela color morado, igual que la especie de capa con mangas que llevaba en la parte superior, brillante, nos acerca a esos miles de kilómetros en que se encuentra otra sociedad con tantas dificultades y alegrías como esta, Chad, de donde hace 25 años su familia tuvo que huir. Él se acogió a México.

El espectáculo presentado en el Teatro de la Ciudad se tituló, Ndam gos pa en sara mbay y en español significa “el encuentro de los virtuosos de la palabra cantada y de la danza alegre”.

Con este trabajo nos muestra como los griots mantienen viva la tradición oral, que se fue perdiendo en África a partir del siglo XX, o a penas en el siglo XX. Chad, en donde se hablan más de 40 idiomas, tienen como comunes el francés y el árabe, pero esas no son sus lenguas maternas, sino de escuela, y sólo aproximadamente el 30 por ciento de la población es instruida y las habla. La desestabilización más importante, pensamos los africanos, es por medio de la lengua, señala Lamko. Palabras pronunciadas, cantadas, dichas en sara mbay, baguirmi, bulala, entre otras lenguas.

El teatro se ve y se oye, lo mismo que un concierto, lo que se traduce en un regreso a la oralidad, por ello la importancia que se da a esta forma de comunicar. El teatro representa también la cotidianidad y la primitiva aproximación comunicacional.

El programa incluyó las canciones: Lloro por aquellos que han muerto, Celebración de la alegría, El demiurgo, Sufrimientos, ¡Oh, los hombres!, ¿Y qué sucede, entonces, con los iniciados?, Hospitalidad, Yo trazo el sendero, Yo, el combatiente; Danza de los hombres león, Aquellos de nosotros, Matrimonios arreglados; Yo, el cantor.

En tanto, el yo escritor de Koulsy Lamko, nos habla de la necesidad de la representación a través de la puesta en escena o la música para romper el silencio y que su sociedad se atreva a hablar de los problemas que vive. Y sostiene que las obras que tienen raíces en una tradición, son obras que serán vigentes por más tiempo.

Y el yo cantante, una vez más, acerca con su música a los habitantes de distintos continentes, hermanándolos con ese poder que le otorgamos al inicio, a su palabra.

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  Comentarios (1)
correcion de los atemperados
Escrito por pilar, el 20-01-2008 17:39
Que tal Celia, me parece que cuando hagas comentarios sobre ciertos grupos debes enterarte mas a profundidad quienes son y todo este rollo porque luego das opiniones muy subjetivas y nada ciertas quiza sea tu opinion personal pero luego confundes a la gente que lee estas paginas. 
 
Celia solo para tu informacion Los Atemperados tengo años conociendolos y ademas he ido a muchas partes donde han tocado asi que te puedo decir que ni Atenea ni Napoleon son las estrellas pues realmente quien debe llevarse el merito es Gabriel Rojas, el compositor, musico de vocación que ha puesto todo su corazón en todo lo que hace, a él verdaderamente se le debe el mérito de que el grupo crezca. No tengo nada contra napoleon o atenea que cada quien tiene lo suyo, Pero Celia honor a quien honor merece no te parece? 
cualquier comentario te lo agradezco, solo como yo, con mucho respeto sale!!!
 
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