| Homicida Múltiple |
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| por Dalí Corona | |||||||||||||
| 06 / 2006 | |||||||||||||
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Según Carl Jung, dentro de nosotros tenemos en la memoria una parte denominada inconsciente colectivo, que aloja ciertas conductas y arquetipos que nos son natos. Formaciones de lo inconsciente que nos sirven para manejarnos dentro de la vida cotidiana. Dentro de estas formaciones se encuentra el aparato Gran Simpático que maneja nuestras furias y nuestros instintos. De acuerdo a Jung, el problema no es pensar que matamos o violamos a alguien, el problema no son nuestros instintos suicidas o de lujuria, sino hacia dónde dirigimos esa furia y cómo la canalizamos. Ahora bien, como este es un artículo de música y no sobre psicoanálisis, intentaré hacer un juego para aliviar ciertas furias personales y como ya lo dijo Jung, colectivas. Supongamos que quiere usted matar a alguien, a un músico, tomando como músico todo aquél ser, humano o no, que se precie de hacer música, escribirla o simplemente ser entonado. Primero, y aquí están las reglas, sólo puede matar a dos músicos, esto, porque de estar usted trastornado y desear poner en práctica el juego, con estos límites no acabará con más de la mitad de músicos mundiales y así, no seré culpado por la autoría intelectual del crimen. Segundo. Si usted mata a más de dos, será descalificado. Tercero. Sólo pueden ser asesinados "músicos" que aún no hayan muerto (aunque quisiéramos). Cuarto. No vale ninguna referencia o justificación para hacerlo, simple y llanamente, lo matas. Cuarto punto uno. Yo, por ser el que escribe el artículo y por haber leído ya Arquetipos del Inconsciente Colectivo, libro escrito por Jung en el que se explica esto de las furias, puedo hacer referencia y justificaciones. Así es, como dijera Lou Reed, la vida es buena. La vida es buena, pero no justa.
Para mi segunda muerte he de reconocer que me tomé algo de tiempo, así como interminables charlas en bares y cantinas; sin contar las encuestas realizadas en distintas borracheras en mi casa. Así pues, llegué a la conclusión de que otro de los factores que propicia la pobreza dentro de la música no es solamente el contenido, sino la actitud del artista con respecto a la música. Si, ya sé que puedo sonar panfletario, pero recordemos que la música es una de las artes más avanzadas y que es la única que no es elitista, además, la única forma de fomentar una buena producción es, siendo en primera instancia, exigentes con el producto que consumimos, en este caso, la música. Mi siguiente víctima es Dadiyanqui; incluso la Sonora de Margarita tiene una mejor línea, y hablando de la Sonora, apoco no se acuerdan cuando la Dinamita sacó esa de "La otra noche te esperé bajo la lluvia diez horas, mil horas, como un perro, y cuando llegaste me miraste, me dijiste loco, estás mojado, ya no te quiero" la neta esa rola está de poca. Pero bueno, seguimos con el Dadi, les decía que incluso un niño de tercero de secundaria podría hacer mejores tonadas con su flauta que el Dady con esa cantidad de equipo, incluso David Bisbal puede ser más entonado (y eso es ya mucho decir). Este tipo, por llamarlo de alguna manera, no hace nada; no es entonado, su música es carente de contenido y el ritmo es por mucho, pésimo (aquí deberíamos de romper la regla tres y matar también a su representante). Mi justificación es simple, es la misma que para el buen Fer. Además de terminar con sus seguidores, hago un aporte a la humanidad permitiendo que más oxígeno nos llene los pulmones. Pero... dígame usted, amigo lector, ¿a quién mataría? Tiene el valor o le vale, y si le vale, pues también hágalo saber. Un abrazo para mis hermanas, quienes sin importar ser descalificadas, asesinaron a cuanto cabrón…
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