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Mientras escucho Kansas City (original motion picture soundtrack): música negra –con toda la dosis de erotismo que nos transmite– acordes sugestivos y cachondos, que van directo al torrente sanguíneo y al vientre, haciéndonos vibrar de ansiedad y deseo, me imagino protagonizando un desnudo, y la verdad, me vale madre si hay alguien frente a mi o no, lo importante es que yo lo disfrute. Sentir la reverberancia de los graves en el estómago hace sacar las caderas, empujarlas hacia delante en gozo inmenso.
No entiendo, siendo tan esplendorosos, cómo la mujer o el hombre tienen que someterse a estos rituales en soledad, sin que nadie los vea, si lo interesante sería saberse y sentirse observado. El deseo del cuerpo nace por la mirada, a través de ella andamos por senderos deleitables. Los seres humanos traemos por naturaleza esa gana de agradar, es como una guía interna, que sabe actuar y moverse, como nosotros creímos que no podríamos. Dejémonos llevar. El desnudo a ritmo de jazz, ritmo de “Blues in the Dark”. La media luz es como la media luna: avanza o se esfuma. No obstante, el desnudo rítmico debe dejar caer, cuidadosamente, estudiadamente, las prendas suaves, deliciosas al roce, delicadas, regocijantes a los sentidos, al tacto y al contacto... Todo es cuestión de rituales en este mundo, primero la música, luego el baile, luego el desprendimiento de las telas y finalmente el color de la piel, en carne viva y en el vaivén constante. El tacto se estimula y estimula el olfato. Fragancia mezclada misteriosamente con el humor. Perfume que combina naturalezas. Grandioso tener frente a aquel a quién arrojarle las prendas. El olor de la piel y de las telas se armonizan. Se rememora: Costureras, costureras y más costureras, imprimiéndole rigor a la máquina de coser, revisando moldes, midiendo, cortando, hilvanando a mano. En fin, elaborando ropa de dama, ropa íntima, de esa que no se ve, pero mucho disfrutamos al contacto con ella y al vérnosla puesta. Mujeres como nosotras, trabaje y trabaje, a destajo, para que luego de cubrir el cuerpo, sea nuevamente cubierto por otras prendas más convencionales o menos delicadas. Trabajos bajo diseño muchas veces de hombres, para júbilo de ellos y luego, de nosotras. Probablemente el proceso hoy es distinto: disfrutamos nosotras al adquirir la lencería que ellos sintieron placer en crear; disfrutamos al portarla, a su contacto con nuestra piel y sentirnos más sexys; disfrutamos que ellos nos la vean y la toquen.
¡Qué mejor disfrute! cuando unas manos varoniles hacen que desaparezca esa prenda socialmente necesaria para transitar por la vida, y –cuál artesano- continúan haciendo que cedan las telas más sensibles, aquellas que realmente cubren el cuerpo del deseo, nuestras zonas erógenas. Manos grandes, hábiles, que primero la miran, luego la tocan, la huelen y se quedan con nuestra primera piel. Qué regocijo. Rara pero inseparable armonía de tacto y olfato. Lejos quedaron los tiempos en que las mujeres quemaron los brassieres, como protesta por la incomodidad, eso fue en los 60’s. Tiempo en que también se consideraba que todo aquello era una búsqueda de los hombres por controlar a las mujeres y por determinarlas, en algo podrían haber tenido razón, pero no en el hecho de sentirse hermosas. Claro, no les interesaba eso, pensaban que si eran inteligentes; la hermosura, la finura y la delicadeza no existía. Incluso vomitaban masculinidad. Hace 100 años desde el sujetador y setecientos desde el corsét, que la ropa íntima va evolucionando con la moda. Si habláramos de los primeros siglos, existían los strophium o apodesmo, unas bandas de seda con que se cubrían el pecho las mujeres romanas y griegas. Muchas centurias hubieron de transcurrir para que apareciera el brassiere, que nació por el deseo del hombre anhelante de las formas, figuras, contexturas, y se renovó de acuerdo al concepto de belleza femenina determinado por los varones a lo largo de la humanidad. Los piensan los hombres, lo usamos las mujeres. Se nos bombardea siempre con una descarga de productos para vestir, sujetar, proteger, embellecer, disminuir o agrandar los pechos. Desde finales de la Edad Media, las tentativas para moldear el cuerpo se hallan tan profundamente grabadas en el inconsciente colectivo que resulta difícil hablar de un cuerpo natural. La lencería es una segunda piel, un segundo esqueleto. Las prendas que se hallan en contacto directo con el cuerpo desnudo a menudo se ven como objetos sexuales por derecho propio, fetiches de las fantasías de la indumentaria social.
¿De quién son los pechos?... ¿De quienes los cubren o de quienes los descubren? Primero el pecho y su valor nutricio, dador de vida y tranquilidad; después el brassiere, la cobertura, la sensualidad, el erotismo. Lo bueno y lo malo. Dualidad magnética. Telas que se han venido modificando con el tiempo, pasando y volviendo a la moda: algodón, paño de lana, raso, malla fina, lycra, seda, encaje, mejorando el contacto. Latex, nylon, tramas entrecruzadas o en espiral, copas en forma cónica o redonda; con tirantes, sin tirantes; breves, con varillas. Abundancia de telas e insumos para una sola prenda. Todo esto salta en mi cabeza. Los varones dirigen las tendencias en la moda –al menos en su mayoría-, sin embargo son las mujeres quienes confeccionan las prendas y las portan. ¿De quién es el sexo?... ¿De quien lo cubre o de quien lo descubre? La historia del calzón fue otra. De lo primero que se tiene conocimiento es del taparrabos, mucho después vendrían las bragas, tangas, culotte, slip masculino. Desde los griegos, denominaron bracca o bracae a un tipo pantalón ajustado que portaban los persas y las amazonas. Los romanos llamaron a esta ropa brácae laxae. Existió también la llamada feminalia, pequeño calzón de seda –usada por mujeres- y la interula, especie de camisa interior hecha de algodón, lino, o seda natural que usaron tanto señoras como señores desde el período gótico hasta bien entrado el siglo XIX. En 1939 se crea la lycra, con lo que vino a revolucionarse la historia -los períodos de guerras resultan más que destructivos, pero dejan avances tecnológicos y nuevos descubrimientos. No cabe duda que estamos hechos para vivir en dificultades, aunque pensamos, por quién sabe qué extraño motivo, que todo lo tenemos controlado; así, cuando todo es complejo, es cuando creamos, aunque los inventos sean usados hasta después en la vida cotidiana-. Llegan las medias de lycra –que las medias se usaron desde el siglo XVI-, los ligueros, y las faldas comienzan a recortarse. Todo se recorta y parece que la tela cada vez es más cara, porque cada vez va siendo menos. A principios del siglo XX el calzoncillo de hombre llevaba una faja incluida, para ocultar la panza y lograr que el frac quedara impecable. También había fajas para mujeres, pero la verdad es que los corséts lo eran, pues se utilizaban para verse espigadas y estilizadas. Los calzoncillos, tal y como los conocemos ahora, eran largos hasta 1920, y el slip masculino surgió casi al concluir la cuarta década del siglo XX. Hoy día, son más mujeres que hombres, quienes usan esta prenda. De las enaguas y la ropa con holanes utilizada por las damas y aquellos corséts que hasta llegaron a detener balas y salvar vidas, o esos trajes interiores de paño usados por los hombres y nacidos para proteger el cuerpo, no sólo cubrirlo; el avance ha sustituido esa comodidad, por la belleza; la ropa holgada, por la pegada a la piel, resaltando las formas y dando satisfacción visual y al tacto, propio y ajeno. Hoy parece que mientras más pequeño, mejor, o mientras más encajes y telas vaporosas, de mayor interés a la vista y como arma letal para la seducción. Así como hubo épocas importantes para la lencería, como la época de las monarquías europeas y el período napoleónico, en el siglo XX, de los 30’s a los 50´s, la ropa íntima se caracterizó por ser muy conservadora y poco sensual. Pero de los 80’s a la fecha, las cosas han cambiado notablemente. Hoy la industria de la lencería mueve millones de dólares, y mientras para la mujer es más que abundante, en marcas, estilos y diseños, aún no lo es así para los caballeros, y pienso que será porque, así como son ellos los que diseñan la ropa íntima femenina, también son ellos los que diseñan la ropa íntima masculina, y la de ellos la debemos de idear nosotras. Por lo que propongo que levantemos la voz y el lápiz, y comencemos a diseñar prendas muy sensuales para estos seres con que nos tocó vivir, que son los hombres.
¡Vaya!, su imaginación no les permite crear nada más para ellos. Eso sí, yo en lo personal les agradezco todo lo que en lencería femenina han creado, que pese a la incomodidad primera, son verdaderos objetos incondicionales de la mujer, pues desatan y propagan el entusiasmo del hombre, ayudan a dominar el terreno y hacen llegar, tanto a él como a mi, al colmo del placer. Es caricia o es mecánica, es ensoñación o es rechazo, es tabú o es cotidianidad, es recurso de la imaginación y del deseo o es más. Acaso creció en la soledad, durante mi baile, acaso alimentó la carne entumecida y doliente, la carne ansiosa, acaso es no volver monótona la vida. Sugestión o deseo. Y al sonido de “Froggy Bottom” me despido, con ese atuendo rojo con negro que recién compré, no en una sex shop ni en cualquier tienda departamental, porque para la lencería, más vale no escatimar –y hay tanta para escoger-, no hay duda, hay que atreverse a usarla. El camino recorrido tendrá una gran cima, lo sabemos los hombres y mujeres que en estas prendas hemos puesto atención e intención. Decididamente turban y alteran los sentidos: al ver, oler, tocar y... paladear.
Datos adicionales sobre algunas prendas* - La bragueta. Se inventó en Francia en el siglo XV.
- Los botones. Se fabricaron en serie a partir del siglo XII.
- La falda. Apareció hace unos 600 mil años, de piel. En 1915 la moda fue dictando el que se pudieran observar las pantorrillas y en 1965, se lanzó la minifalda.
- Los guantes. En su origen eran un accesorio dedicado al mundo masculino y su finalidad era proteger las manos del frío en el norte de Europa, desde hace 10 mil años.
- Los zapatos. Sandalias de papiro en Egipto, que datan del 2000 a. de C, son el antecedente más remoto.
- La corbata. Tiene su origen en 1668. Luis XIV hace llegar a Francia tropas mercenarias croatas que transportaban una tira alrededor del cuello, a los franceses les gustó y continuaron esa moda. Dos siglos después, los dandis ingleses crearon el nudo, símbolo de la respetabilidad burguesa hasta medidados del siglo XX.
- Las medias. Las mujeres las usan desde el siglo XVI, los hombres también las usaban entonces, para combatir el frío.
*Extraídas de http://www.ociototal.com/recopila2/r_aficiones/historia_ropa.html
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El Erotismo en la Prehistoria Escrito por Daniel Verdejo, el 06-01-2008 16:12 EL EROTISMO EN LA PREHISTORIA EROTIC ART - PREHISTORY As we can see through different images, they had sexual intercourse with animals, homosexual relations and more than two people at the same time. http://www.arterupestre-c.com/1000.htm Venus - Venuses http://www.arterupestre-c.com/1000ven.htm There is o ne sculpture that is emblematic, found in 1908, after lots of research and different epochs being affirmed as the real o nes about this sculpture, now they believe it was done around 24,000-22,000 BC. It shows a woman with a large stomach that overhangs but does not hide her pubic area. A roll of fat extends around her middle, joining with large but rather flat buttocks, there's no face and seems that at this place there is a hat or even hair rolled up o n the head. Her genital area would appear to have been deliberately emphasized with the labia of the vulva carefully detailed and made clearly visible, perhaps unnaturally so, and as if she had no pubic hair. This, combined with her large breasts and the roundness of her stomach, suggests that the "subject" of the sculpture is female procreativity and nurture and the piece has long been identified as some sort of fertility idol. The fact that numerous examples like that of a female figure. All generally exhibiting the same essential characteristics - large stomachs and breasts, featureless faces, minuscule or missing feet - have been found over a broad geographical area ranging from France to Siberia. That suggests that some system of shared understanding and perception of a particular type of woman existed during the Paleolithic. Daniel Verdejo - Barcelona España
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ARTE RUPESTRE http://www.arterupestre-c.com EL ARTE EN LA PREHISTORIA EROTISMO PREHISTÓRICO Desde la más victoriana a la mente más liberal, no pueden dejar de ruborizarse ante las impactantes y sorprendentes imágenes de rituales (eroticosexuales) que nuestros antepasados plasmaron en las cuevas, abrigos y arte mobiliario. La procreación, se convierte, para el hombre prehistórico, en una liturgia llena de "erotismo-mágico" . La mujer se transforma en Madre naturaleza, en un ser con poderes de creación. Los rituales también conllevan a la fertilidad de los animales, porque de ellos depende la supervivencia de la tribu o grupo. El "Chamán", eje principal de la comunidad, se convierte en el cordón umbilical entre el mundo desconocido y la realidad, que, a través del ritual y el erotismo, llega a su máxima significacion simbólica. "El erotismo es el punto culminante de la abstracción en el cuerpo físico del ser humano". Verdejo http://www.arterupestre-c..com/1000.htm LA MUJER ( VENUS ) EN LA PREHISTORIA Las Venus (Mujer) en la prehistória, son en su mayoría Arte Mueblé (escultura). Presumiblemente fueron imágenes de Culto por sus formas tridimensionales, pasando a ser un "objeto ser real" que puede adorarse "in situ" y ser transportada de un sitio a otro. la Venus, ser mágico por condición y Naturaleza, es la Gran creadora la transmisión y la perpetuidad de la vida, es el eje principal, tiene la vida en sus entrañas y de ella depende la perpetuidad del grupo, pero también se le dan poderes sobre la fertilidad de la Tierra y de los animales. las figuras que nos dejaron nuestros ancestros son de un erotismo y una femeneidad voluptuosa... http://www.arterupestre-c.com/1000ven.htm VENUSES ( WOMAN) PREHISTORY Most prehistoric Venuses (Woman) are portable art (sculptures). Their three-dimensional shape show that they probably were worship images, which became a "real being-object" that can be worshiped "in situ" and transported from one place to another. Venus is a magical being by nature, the main creator of transmission and perpetuity of life, the principal axis, life lies inside her and perpetuity of the group depends on her. Plus, they were also considered to have powers related to animals' and the Earth's fertility. All the figures our ancestors made show an amazing eroticism and feminity… http://www.arterupestre-c.com/1000ven.htm PREHISTORIC EROTICISM No one , from the most conservative to the most liberal, can help blushing at the sight of the most surprising and impressing images of (erotico-sexual) rituals that our ancestors captured on the walls of their caves, shelters and furnishing art. For prehistoric men, procreation becomes a liturgy full of "magic eroticism". Women are considered as Mother Nature, a kind of being with the power to create. Rituals usually refer to animals' fertility too, since the survival of the tribe or group depends on them. The Shaman, main axis of the community, becomes the umbilical cord between the unknown world and reality, which, through rituals and eroticism reaches its highest symbolic significance. "Eroticism is the culminant point of abstraction in the physical body of human beings". Verdejo http://www.arterupestre-c.com/1000.htm Daniel Sanchez Verdejo......Saludos!! . Barcelona Spain ARTE RUPESTRE CONTEMPORANEO http://www.arterupestre-c.com
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Bbbbbuenooooooooo Escrito por Cete, el 20-12-2006 17:55 Vale, Paola. |
Escrito por camilita, el 20-12-2006 11:54 A ver si vamos organizando una fiesta sin las prendas socialmente impuestas ¿no, mi Celia? ¿Quién dice yo? la desnudez es bien bonita, jejeje Paola |
Me gustaria ser modisto Escrito por Sr. Anselmo, el 26-11-2006 13:43 Tu texto me hace pensar en lo divertido que debe resultar convertirse en diseñador de lencería. No sólo pensar en los modelos que se pueden crear cuando se trabaja bajo el influjo de la lujuria sino, en el éxtasis que se experimenta cuando se hace sentir bien a una mujer. Vestirla bien, hacerla verse bien, hacerla sentirse bien, es uno de los mejores orgasmos que alguien puede experimentar. Ahora te dejo, la máquina de coser me llama. | |