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No sé como llegamos a la habitación, porque llevo tiempo tratando de conseguir que ella suba a mi departamento y hasta hoy, no lo había hecho. Ahora está aquí, sentada en el borde de mi cama. Pongo música, no se me ocurre otra cosa para empezar, y a ella parece gustarle, la veo desabotonarse la blusa a ese ritmo, así que no hay tiempo para hacer un recuento de mis fracasos. Ella baila Razzmatazz sentada sobre mi pelvis. Jarvis Cocker grita y ella mueve sus caderas con una energía que va en aumento. If you want I can write it down, it shouldn't matter to you / 'Cos aren't you the one with your Razzmatazz and the nights on the town? Oh oh oh. Se mueve violentamente como si esa actitud fuera parte del trámite para llegar al clímax y casi lo logra, si no es que me detengo para poder seguir. Cuando la canción termina, ella se apaga. Deja de montar y se acuesta junto a mi con las piernas abiertas. Lo considero una sumisa invitación a que la penetre a la manera tradicional, que no me disgusta pero es menos atrayente. Continuamos teniendo sexo aunque puedo percibir que algo se ha roto. Da la impresión de que está aquí contra su voluntad. Su rostro es sudoroso y gris. No se mueve, acepta lo que sucede como algo inevitable. Hace unos segundos era ella quién llevaba la batuta pero ahora es una muñeca desmadejada en mi cama. Quiero recordar el momento de su máxima efervescencia y decido, sin dejar de moverme sobre ella, alargarme hasta el aparato de música para oprimir el botón que regresa la voz de Cocker. Vuelve a sonar Razzmatazz y sorpresivamente ella renace. Es capaz de permitir que toque todo lo que antes era intocable mientras la canción no termine. And now no one's going to care if you don't call me when you said /And he's not coming 'round tonight to try and talk you into bed / Now it's half past ten in the evening / And you wish that you were dead / 'Cos all those stupid little things, they ain't working, / No, they ain't working anymore. Ella tiene un ruidoso orgasmo. Yo enciendo un cigarro y apago la música. Puede morirse ahora mismo si se le da la gana, yo ya he terminado.
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chido!! Escrito por goten, el 18-06-2008 09:22 buena historia corta, contiene todo lo básico y es intensa sobre todo la parte fianl me agrado mucho, hey miguel q. Mejor dedicate a tus discos o ponte a leer más seguido. |
Escrito por almudena, el 07-06-2007 13:36 querida amiga como siempre escribes chido, claro, interesante y rapido, odio los choros, por cierto no hagas caso de las estupideces qe escriben por ejemplo este wey miguel quevedo, seguro el es el que vende discos |
ke buen ritmO Escrito por alicia*, el 02-06-2007 21:04 si si jarvis..incita, inkieta i seduce tal komo tu textO |
¡Qué texto! Escrito por Miguel Quevedo, el 02-06-2007 14:17 Quienes te conocen dicen que eres tan fea como lo que escribes. Dedícate a lo tuyo, que debe ser algo asi como vender discos. |
Vaya ritmo! Escrito por Paula Canal, el 01-06-2007 09:51 Parece casi un travelling de una película por la fuerza con que está contado. Felicidades! |
Buena viñeta erotica Escrito por Sergio Gonzalez Rodriguez, el 31-05-2007 15:06 El texto funciona como viñeta erótica. Tengo una observación, la frase que anexo no es clara sintácticamente, aunque se pueda entender. La segunda cláusula se puede mejorar. Te sugiero que la corrijas. Por lo demás, el texto es intenso al estilo de la película Nine songs. Salud! Se mueve violentamente como si esa actitud fuera parte del trámite para llegar al clímax y casi lo logra, si no es que me detengo para poder seguir. |
excelente Escrito por javier moro, el 30-05-2007 17:49 hermoso, inquietante, qué te puedo decir? Creo que es uno de los mejores que te he leído, y que eres una maestra del relato corto. felicidades |
exelente Escrito por emanuel, el 28-05-2007 16:29 exelente relato paola, conciso e inquietante, realmente bueno... | |