PalMal472.jpg
Me estoy muriendo Imprimir E-Mail
por Funerela Cat Slytherin   
06 / 2008

Ella me dejó. No es la novedad, ya lo sé, pero tampoco es algo que ya sepa manejar con pericia. Me ha dejado. Un pleito por llegar tarde, mis gritos, mi tensión por tener tanto trabajo y la violencia, el empujarla, el presionar su mano hasta que le doliera, la han llevado a tomar la decisión de que está mejor lejos de mi vista, de mis caricias, de mi amor.

Lo respeto, estoy de acuerdo en que no debí actuar así, pero ¿acaso ella es una total inocente? ¿Acaso ella no pudo evitar con palabras dulces, mi ira? No, ella es la víctima y yo soy el victimario. Y como victimario debo sentirme terriblemente mal, debo hincármele y buscarla con rosas y chocolates para que me perdone. Debo tirarme al lodo y decirle que no puedo vivir sin ella.

Y eso, no lo haré más.

Siempre soy yo la que termina buscándola, pidiéndole perdón, cuando los errores no son únicamente míos. Se necesitan dos tontos para pelear, ¿no lo creen? Éramos una pareja y como tal debimos procurar que se solucionaran las cosas desde raíz, no sólo aparentemente.

Ella escapa. Llora, gimotea, me repudia. Yo tan sólo me muero en las invitaciones al drink y el cigarro. Tomo con ansiedad, puesto que el efecto del alcohol me parece muy conveniente en estos momentos. Fumo, raspo mi garganta con furia, auto castigándome, no sé si por perderla o por permitirme sentir esto que me pone tan mal.

No soy un ser terrible. Pero tengo mal carácter y pierdo el estribo con facilidad. Mi vida ha sido un constante mar de pleitos. Mis padres han estado peleándose desde que tengo memoria. No concibo otra forma de relaciones que no sean las violentas. Y sin embargo, por ella, por el amor que le profeso, fui a terapia, fui con un loquero a subsanar mis miedos, mis frustraciones, mis decadencias.  ¿Para qué? ¿Para que hoy huyas como siempre y me digas que sólo nos hacemos daño? ¿Y si yo te dijera que me haces un daño terrible, tanto como yo te lo hago físicamente, cuando no eres detallista, cuando intentas cambiar mi forma de ser, cuando censuras mis arrebatos artísticos, cuando moralizas mis pensamientos más bajos, cuando dices que nada eres y que nada harás? Y yo te acepto así, con ese barro en la nariz que no me dejaste quitarte, con tus pelillos indiscretos en tus zonas erógenas, con tus defectos más grandes, con tu hermosísima boca, y con esos ojazos que me parten el alma aunque no quiera.

¿Tú me aceptas? ¿Me aceptas como este ser de carnes fofas, calva, de lentes y neurótico? ¿Con esos pelos ambiguos en la barba, con mis nalgas flojas, mi cara osca y todo lo demás? Me haces daño cuando no me amas. Y me haces un daño terrible estando lejos. Ya, ya, no me digas eso de que lo piense objetivamente, ya sé a donde te diriges, pero no es necesario que me lo repitas, sé que soy una estúpida por querer permanecer a tu lado, soy una imbécil, coño, tanta inteligencia llevada a un grado de desperdicio masivo de neuronas, lo sé. Me miro al espejo cada mañana y digo: bueno, la gente no estaba tan equivocada, de buenas a primeras se ve que eres una idiota. Y me río por lo bajo, porque lo es en verdad. Soy tan imbécil, tan estúpida, que sigo aquí escribiéndote por centésima vez un texto para decirte que te amo y que lo siento, para decirte que te quedes conmigo, para decirte lo que sabes pero que no lo piensas porque te hice daño, deja de llorar y mira, ¿tú crees que era para tanto? No, pero no olvidas que alguna vez o más de una vez te levanté la mano y te vulneré. Bueno, si a esas vamos, yo no olvidaré que la primera vez que lo hice fue, porque al hacer el amor (después de hacerlo), me pediste con lágrimas en los ojos que te dejara ir, porque tú no querías ser esto, una adolescente bisexual enamorada de una mujer poética, loca y agresiva. Me pediste que te olvidara para siempre, después de que te di mi cuerpo, después de que te dije que no me lastimaras porque era la primera vez que me entregaba a un goce total y perfecto.

No, yo soy el victimario y tú la víctima. Yo lo lamento.

Te sigo escribiendo. Después de todo, sigo siendo yo quien te busca. Me gusta la mala vida, ya lo he pensado, ese sufrimiento de estar creyéndome tan especial y única, que sólo puedo tener una vida como esta, llena de bajones morales donde tú corres presurosa de mi lado y eres más feliz con tus tontas amigas. Y yo siempre te he protegido. No te quejes, porque al final haz recibido todo, todo, lo bueno, lo malo, lo extremo. Me debes tanto y sin embargo nunca podrás pagarlo.

Ni lo pagas. Mejor te vas. ¿Y qué? Si te lo di fue porque quise, allá tú con lo que hagas.

Te extraño. Me estoy mordiendo los labios para no llorar. Y también estoy cayéndome por el camino más sublime, poético y espiritual de la perdición. Me haces escritor, mis letras fluyen de la amargura que me brindas, de la sensualidad de tus pechos, de la ira de no tenerlos y de que otro más los obtenga, qué va, por siempre tendrás mis manos sobre tu cuerpo, no hay quien pueda borrarlas, yo te quité la venda de la inocencia y te mostré el placer. He sido tu mentor.

Tú me das arte.

Apenas te fuiste y ya tengo por ahí algunos enamorados. Gente que espera con alegría que yo les corresponda. Tú lo sabes, siempre será así, siempre que partes alguien llega a ofrecerme el mundo, porque admira un no sé qué, que es en síntesis un gran atractivo, y yo ¿qué quieres que haga? Celosamente dirás que me vaya, que adelante, pero no lo quieres. Tienes tan arraigada la idea de que soy tuya y que te pertenezco, que sufrirás, ya lo creo, al pensar que estos senos que para ti conforman un mar de éxtasis están siendo disfrutados por otras manos, otras bocas, otra piel. Puede que ni siquiera te importe, y eso, de terminar en manos de cualquiera por ardor, me daña más a mí que a ti.

Quédate amor. Sigo aquí. Date cuenta. Me haces todo y no me canso. Puedes tratarme como un feo y sucio pedazo de tela desteñido y te besaré los pies. Es cierto. Soy una bruta con conciencia.

Te amo. Pese a que en todas mis acciones pueda pasar algo ruin. En las tuyas también pasa. Arreglemos las cosas. ¿Creerás en serio ese rollo de ser amigas después de un buen sexo?

¿Crees poder dejarme cariño? ¿Lo crees? Sin duda puede que Dios o una fuerza superior te de un poco de ánimo para llevarlo a cabo, pero esta especie de simbiosis que nos conforma es muy difícil de romper. ¿Dejarás tu todo?

No te aseguro que tus pies puedan sostenerte. Y yo, quiero ser tu sostén.

¿Es para tanto, nena? ¿Es como para olvidarnos para siempre? No lo creo. Ni lo creeré. Corre pues, si te hace feliz, que yo, desde ahora te digo que, así pasen los años, seguiré aquí, cultivando esta pasión por ti, y no lo digo porque sonará como un excelente final para este escrito, sino porque lo sé. Así vengan otras chicas u otros chicos, me quedaré estacionada, hundida, empolvada como una caja de música en un clóset, esperando a que vengas a darme cuerda.

Me estoy muriendo. Y no voy a sobrevivir.

Pero tú ya lo decías, debí estudiar teatro…, lo mío, son los dramas.

 

Escribir Comentario
Nombre:
E-mail
Título:
Comentario:



Código:* Code
Enviarme un email cuando haya nuevos comentarios en este artículo


Marcar como favorito (28) | Cite este artículo en su sitio | Views: 566

  Comentarios (6)
Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla , el 09-09-2008 22:42
sigo empolvada, mis besos se han marchitado...
Escrito por Funerela, el 25-07-2008 15:19
GRacias por leerme y, para cualquier cosa, el mail de contacto es: 
 
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
Real
Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla , el 28-06-2008 22:32
Simplemente me siento igual, porque vuelva seria yo capaz de besarle los pies...
Que fuerte
Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla , el 25-06-2008 20:31
Me gusto mucho esta carta amor-odio. Que fuerte es meterse en los pensamientos de la gente al leer escritos asi que no son ficcion. Estas mal, y yo al contrario estoy rebien pero me haces sentir mal...
arteeeeeeeeeeeeeeeeevale valearte
Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla , el 19-06-2008 14:48
AGREGAME-.......... IM ESCRIBO
Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla , el 13-06-2008 10:28
La verdad me desgarré al leer esta carta-manifiesto de amor, lo mío también son los dramas... pero los dramas como éste que hacen que cada minutos que existimos valga la pena.
 
Siguiente >
Este sitio es apoyado por: