| Fuera de lugar |
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| por Fausto Ponce | |||||||||
| 09 / 2008 | |||||||||
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Departamento de Leonardo. Fiesta de Cumpleaños
LEONARDO: Nada, una pulsera que había dejado en mi coche. MARÍA: Ah. LEONARDO: Oye, gracias por la fiesta. MARÍA (poco emotiva): De nada. LEONARDO: ¿Qué tienes? MARÍA: No, nada. Tocan a la puerta y Beto abre. Es Sandra con el suéter que Leo había encontrado hace unos días. Ella corre a felicitar a Leonardo.
SANDRA: Muchas felicidades. LEONARDO (un poco sorprendido por el suéter): Gracias.
Sandra saluda a María pero ésta apenas si la voltea a ver. La música sube y no deja oír lo que platican. El Pato le trae a Leo una cuba. Leo deja sola a María, quien es abordada por Elías. Segundos después, María y Leo se encuentran, parece que discuten. Tocan y entra Chucho con una chica y dos sujetos, uno de ellos es el tipo con el que Leo forcejea al principio, que resulta ser el ex novio de María.
LEONARDO: Oye, ¿ése no es tu ex novio? MARÍA (nerviosa): Pues sí. LEONARDO: Qué pedo, ¿tú lo invitaste? MARÍA: No, claro que no, ¿que no estás viendo que entró con Chucho? Mejor fíjate bien antes de empezar a echarme pedo. LEONARDO: De seguro por eso andas tan rara. Lo has estado viendo, ¿verdad? MARÍA: ¡No! LEONARDO: ¡Qué pedo, María, no mames! Quedamos en que siempre nos íbamos a decir las cosas. Ya en serio, dime. MARÍA: ¡Que no! LEONARDO: No mames, estás de la chingada. Beto me dijo que te había visto hace unos días con él en Coyoacán. MARÍA: Güey, perdón, pero no hay nada, te juro, sólo somos amigos. LEONARDO: ¿Y por qué no me habías dicho nada? MARÍA: Porque pensé que te ibas a enojar. LEONARDO: ¿Pero por qué? MARÍA: Porque así eres. De pronto te enojas de todo. LEONARDO: Si no estabas haciendo nada, ¿por qué me iba a enojar? ¿O sí? ¿Lo estás haciendo? María, no mames, en serio, dime. Veme a los ojos y dime. MARÍA: ¿Qué te digo? LEONARDO: Quieres regresar con él, ¿verdad? MARÍA: ¡Carajo, que no! ¿Qué no entiendes? LEONARDO: Es que has estado muy rara. MARÍA: Es que no sé… no sé qué pedo. (Agacha la cabeza.) LEONARDO: ¿Qué no sabes, María? MARÍA: Pues nada, no sé nada. LEONARDO: Cómo que no sabes nada. MARÍA: Pues sí. LEONARDO: O sea, ¿nada de qué? ¿no sabes nada de nosotros?, ¿no sabes si quieres estar conmigo o no? ¿Es eso o qué chingados es? MARÍA: Pues... sí.
Leonardo se mantiene rígido.
MARÍA: Estoy confundida, no sé si te quiero como novio o como amigo. LEONARDO: ¿Desde cuándo, María? ¿Desde cuándo es eso? ¿Desde hace una semana? MARÍA: Sí, más o menos. Es que no sé, de pronto desperté... y ya no era lo mismo… LEONARDO: No mames, María. ¿Cómo que ya no era lo mismo? ¿Así, de la noche a la mañana? (Silencio.) ¡Dime, carajo! MARÍA: ¡Que no sé, puta madre! ¡No sé qué pedo! Ya te dije que no sé si te quiero como amigo o como novio. Estoy confundida, déjame en paz. No te quiero perder… (Leonardo la interrumpe.) LEONARDO: Puta madre, ya sabía que me ibas a salir con esta mamada. ¿Y por qué no me dijiste antes? (La sujeta del brazo.) Te la pasaste diciéndome durante toda la semana que me querías, casi casi que era el amor de tu vida. Bueno, no es cierto. ¡Qué pendejo soy! Me lo decías un día sí y un día no, lo decías según se te diera la gana. Podías ser la más cariñosa y la más culera. Me trataste de la chingada toda esta semana. ¿Por qué tenías que lastimarme, María? ¿Por qué? ¿Por qué me hiciste sentir que era algo importante para ti? ¿Por qué me hiciste sentir que me necesitabas cuando por dentro ya no querías nada, cuando por dentro sabías que todo era mentira? ¿Por qué María? ¿Por qué? Sólo tenías que ser sincera y…. MARÍA: ¿Y qué, Leonardo? ¿Tú hubieras entendido? ¿Esás seguro de que eso hubiera pasado? ¡Déjame en paz! ¡Ya no quiero estar contigo! ¡Déjame! (Pausa.) Es eso lo que querías oír, ¿no? Pues ya lo oíste, ya te lo dije. ¡Se acabó! ¡Se acabó porque estás enfermo! ¡Estás loco!
María se está yendo, pero Leonardo la vuelve a tomar del brazo.
LEONARDO: ¡Espérate, María! No te vayas. MARÍA: ¡Déjame! ¡Me estás lastimando! El ex novio de María se da cuenta de la pelea y se acerca.
EX: ¡Tranquilo! LEONARDO: ¡Tú qué pedo, pendejo! ¡A ti ni quien te meta! EX: ¿Qué no entiendes? ¡La estás lastimando, imbécil! LEONARDO: ¡Chinga tu madre! EX: ¡Cállate, cabrón! Forcejean. Toda la fiesta trata de separarlos. La música sigue sonando.
MARÍA: ¡Ya déjalo, Leonardo!
Leo lo lleva hasta la ventana. Oscuro. Ruido de un cristal que se rompe.
FAUSTO PONCE © 2008. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. LINKS: Sitio de Fausto Ponce: www.faustoponce.com La obra se puede adquirir en: http://www.lulu.com/content/3330468
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MARÍA: ¿Qué pasó?

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