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Revolver de ojos amarillos Imprimir E-Mail
por Javier Moro   
12 / 2008
Revólver de ojos amarillosRevolver de ojos amarillos
JM. Servín
edit. Almadía

 

JM. Servín  (México DF, 1962) es un autor que ha sorprendido por el fiero realismo con el que recrea las contradicciones caóticas, a la que los residentes de esta megaurbe nos enfrentamos diariamente. La certeza de que nuestro destino es el aburrimiento, la desidia, la muerte en vida, son los sentimientos que ondean a lo largo  de estos cuentos, escritos con la seguridad de que nuestras pequeñas vidas solo sirven como pretexto perfecto para cuentos de tinte surrealista, caótica, kafkiano.

Cuentos en donde el realismo solo es el pretexto para dar pie a una tensión dramática concentrada, que nos llevará del miedo a la fatiga, del asombro a la locura reinante en  una urbe, que como la ciudad de México engendra sus propios monstruos y sus propias leyendas.

La prosa de Servín retrata de manera irónica, las pequeñas y amargas vicisitudes a las que se enfrentan los habitantes de un territorio, que no por reconocible, deja de sorprender. Los cuentos de Servín tienen un contexto definido, no se pierden en los vericuetos de universos imaginados. La ciudad que Servín  retrata es la ciudad que vivimos y sufrimos miles de chilangos. Una ciudad en donde los bajos salarios, la pobreza, la violencia y el desprecio por el otro se convierten en el lenguaje cotidiano. Una ciudad que sus habitantes recorren como sombras, sin aliento y sin voluntad, de un extremo a otro, ya sea apretados como sardinas en el metro, en los camiones o en los microbuses, siempre una puerta al suicidio.

Seres grises, que por su misma mediocridad, son protagonistas de historias absurdas, increíbles, que ya a nadie sorprende que sucedan en un ciudad absurda en sí misma: Desde aquel hombre que de regreso al trabajo se encuentra con que su esposa lo ha cambiado por otro, que es el mismo, pero mejor, más pulcro, más educado, con más dinero, y simplemente le pide que se vaya de su departamento, que ahora es de su doble, hasta aquel chico banda que descubre después de una borrachera que es el asesino de su propio hermano.

Historias que desnudan el monstruo que todos los hombres llevamos dentro, y que solo se aparece en situaciones extremas, como es el hecho de vivir y trabajar en una ciudad llamada Distrito Federal.

Lo que Servín nos muestra con una prosa sin aspavientos pero intensa, es el absurdo cotidiano, ese que esta ahí todos los días, que viaja junto a nosotros, que se ríe con nosotros, pero que sin embargo creemos no ver, no protagonizar.

Lo que nos encontramos también en los cuentos que conforma este Revólver de ojos amarillos, es la violencia contenida de la pobreza urbana. Una pobreza que coquetea con la delincuencia, que juega con sus reglas, a pesar de que es vista solamente como un medio más de subsistencia: Sí la ciudad es la jungla, la violencia es su lenguaje, el más orgánico, más primitivo, pero también el más efectivo.

El autor no se anda con media tintas, no oculta bajo metáforas lo que se vive en esta gran urbe. Ni siquiera los alardes de imaginación funcionan aquí como metáforas: los absurdos, los eventos extraños, los surrealismos solo son el reflejo de una realidad violenta, gris, sucia, maloliente. Su contraparte caótica, su hermano enfermo. En lo cuentos de Servín el hiperrealismo funciona precisamente porque resaltan la materia prima de la que se nutre su literatura: la experiencia cotidiana, la cercanía con la pobreza, la violencia. Aquí el realismo es resaltado para darle forma a un universo deformado, angustioso y violento.

 

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  Comentarios (1)
Mil Gracias
Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla , el 05-01-2009 14:11
akabo de revisar su página, y sólo quiero reiterarles mi agradecimiento por su apoyo a mi trabajo. 
Espero que pronto coincidamos en algún otro proyecto
 
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