Conversación con Elena Santibáñez, editorial de Rhythm & Books.

 

Elena Santibáñez tiene el amor de sus hijos dos y de sus amigos todos. Pertenece a una generación de sociólogos clasemedieros con conciencia (o al menos facha, dice) proletario-jipiteca de la UAM Azcapotzalco. Ha sido editora de libros y revistas, iconógrafa, productora y editora fotográfica, entrevistadora, redactora, correctora de estilo, guionista efímera de TV y mesera por un día del Carlos'n Charlie's Masaryk.

También ha vendido ropa en abonos y convertido su casa en antro y galería clandestinos y expresa que “la mera verdad, lo que mejor hago son quesadillas de hongos”. Hace ya muchos años fue reina de las fiestas patrias de su pueblo y en 2006 obtuvo un premio de periodismo en Madrid, España.

En la actualidad es editora free-lance, colaboradora de Milenio Diario y Milenio Semanal, y promotora dentro y fuera de México de los libros que ella misma edita para Rhythm & Books, el sello que dirige al lado de Verónica Maza Bustamante.

 

¿Cuándo nace la editorial?

En junio de 2009 se publicó el primer libro -Corazón minado. Declaratoria, de Pascual Reyes-, pero el trabajo empezó un año antes y la idea varios atrás.

¿Hay mercado para este tipo de títulos?

Hay mercado para toda clase de libros, el chiste es saber ubicar el público.

¿Dónde surgió la idea de editar obra literaria hecha por músicos?

He trabajado en el medio editorial por mucho tiempo y sobre la marcha fui aprendiendo y perfeccionando cosas. Desde hace varios años quería emprender un proyecto editorial propio, que fuera original y de buena calidad. Tenía ganas de hacer los libros que nunca pude hacer para otros porque mis ideas parecían descabelladas o arriesgadas. Elegí la veta de los músicos porque dos de mis amigos, Carlos Avilez (bajista de Cuca) y el Sr. González, me mostraron su trabajo narrativo y me pareció excelente.

Después conocí a Pascual Reyes (vocalista de San Pascualito Rey) y le pregunté sobre un libro de poemas que yo sabía tenía escrito e inédito, me lo dio a leer y yo hice una selección. Así, ya tenía tres originales de muy buena calidad con los que decidí crear Rhythm & Books. Ahora cada vez estoy más convencida de que muchos músicos traen su “guardadito” literario. En esta búsqueda de talentos Verónica, mi socia, está jugando un papel muy importante.

¿Es rentable editar estos libros?

Sí, pero hay que tener una buena planeación que incluye una buena distribución, ésa es la clave.

¿A qué músico te gustaría editar?

Me encantaría explorar la literatura de las mujeres en la música. Rita Guerrero, por ejemplo. Poco antes de publicar el libro de Pascual Reyes tuve una conversación con Mercedes Ferrer, cantautora española, me gustaría retomar la posibilidad de publicarla también.

¿Solamente editan músicos mexicanos o cabe la posibilidad de sumar extranjeros?

Queremos expandirnos hacia los autores españoles, después argentinos y en algún momento incluso pensar en músicos que escriban en otras lenguas, no sólo en español.

¿Solamente tienen cabida músicos reconocidos, cómo es la selección?

El requisito es ser músico profesional activo, con una trayectoria comprobable, y un trabajo literario o gráfico de buena calidad. Actualmente estoy por leer el original de la novela de un trompetista “no reconocido”, que toca en un grupo versátil. Si el trabajo es bueno lo vamos a publicar.

Además de tu labor como editora, ¿cultivas la de escritora, músico, acaso?

Soy escritora. Aunque el último año lo hice muy poco. Escribo artículos de vida cotidiana y tengo un blog casi abandonado al que daré más atención este año (www.enelbarlavidaesmasabrosa.blogspot.com).

La globalización concentra grandes aglomerados editoriales que disparan cantidad de volúmenes, aunque a veces suelen ser balas de salva, ¿hay calidad para sobrevivir ante esto?

Confiamos plenamente en la calidad de nuestros libros. No sólo en el contenido sino en la forma, en el trabajo editorial integral. Los libros de Rhythm & Books son piezas estéticas y transmisores de ideas, son objetos de ornato y vehículos de comunicación, son generadores de placer visual e intelectual. También confiamos en nuestra estrategia (tal vez lenta, pero segura) de difusión, distribución y expansión.

¿Quiénes son tus escritores preferidos?

Henry Miller y Jorge Ibargüengoitia son mis gurús literarios. Su obra es resultado de una afortunada amalgama de vida cotidiana, historia personal, humor negro e ironía, que hace de la literatura un ejercicio de la felicidad, un acto de placer, un juego gozoso y libertario. Me gustan otros, por supuesto, como Marguerite Duras, Ian McEwan, Paul Auster, Elmer Mendoza, Heriberto Yépez, Julián Herbert, Rodrigo Fresán, Boris Vian, Milan Kundera, entre otros.

¿Y tus músicos?

Son muchos y diversos: de José Alfredo Jiménez a David Bowie, pasando por Jaime López, hasta Sisters of Mercy y el Grupo Yndio; sin faltar Gloria Gaynor; The Doors; Air, Wind & Fire; y Los Ángeles negros.

¿Cómo editora, te consideras temeraria y valiente?

Más que eso me considero afortunada por todas las cosas que me ha tocado vivir.

¿Dónde visualizas RHYTHM & BOOKS en unos años?

Con muchos títulos publicados y muchos lectores satisfechos dentro y fuera de México.

¿Quiénes conforman la editorial?

Elena Santibáñez / Directora editorial

Verónica Maza Bustamante / Relaciones públicas

César Caballero / Diseñador editorial

Raymundo Cebada / Realizador de videos y documentalista

Y entre todos hacemos todo.

¿Cuál es tu primordial fidelidad como editora al recibir un texto?

Cada original que  recibo lo leo sin pensar en quién es el autor sino más bien me concentro en la historia, el personaje, el discurso o la información de la obra. Mi compromiso es editar un libro que, de entrada, tenga algo interesante que comunicar y encargarme de que esa comunicación suceda de la forma más afortunada para el texto, es decir, no forzar su fisonomía sino descubrirla, captar su esencia para mostrarla a los demás. Mi compromiso es con el libro mismo y con el lector.

¿Qué opinión te merece la idea del precio único del libro?

Creo que es un paso hacia la democratización del acceso a la lectura, aunque el problema no es que un libro cueste lo mismo en cualquier librería o establecimiento, sino que tenga un precio accesible al lector. Me parece que el punto sería lograr un precio “único” que además sea accesible al consumidor final, y ello implica un replanteamiento de los modos de producción, difusión y distribución de los libros.

¿Qué sorpresas nos depara la editorial?

Contamos ya con las colecciones: Sexo, drogas y rock & roll y Con música de fondo, las cuales están abiertas al cuento, la poesía y la novela, así como a otros géneros como la crónica, el reportaje, la entrevista, el artículo periodístico, con autores que no necesariamente sean músicos pero sus escritos se vinculen con la música.

Continuaremos, claro, con nuestra colección clásica, cuyos autores son músicos haciendo literatura, y el primer título del año será La ventana y el umbral, poemario de Armando Vega Gil, ilustrado por Sergio Arau y prologado por Paco Barrios “El Mastuerzo”, es decir, tendremos a Botellita de Jerez reunida en libro.