Por Javier Moro
Septiembre del 2009
Zoomorfías
Leonardo da Jandra
editorial Almadía
La obra del escritor chiapaneco ha estado atravesada desde siempre por la obsesión de entender la ritualidad con la que se construye el poder, la simbología y la construcción de los mitos. Y ahora, en este su primer libro de cuentos, editado por Almadía no es la excepción.
Cuentos cortos en los que animales, mitos, simbología, caos, hombres, ritos se confunden para crear y recrear una cosmogonía personalísima, en donde conviven el pasado, el presente y ese futuro cada vez más cercano, cada vez negro que nos empeñamos en construir.
Porque para Da Jandra, el hombre no es un ser inocente: en su interior conviven las pulsiones creativas y las destructivas al mismo tiempo, al unísono. El hombre es un ser dual, y la fiesta y el rito se confunden para entronizar el mito de la creación, de un pasado heroico, que nos construye como herederos de un presente que debería ser mejor, pero que nosotros nos hemos empeñado en manchar, en destruir.
Porque como herederos de ese pasado, que Da Jandra revisita de manera poética, para reconstruir el pasado, que de bucólico no tiene nada. Porque la violencia, otro elemento siempre presente en la obra de Leonardo, siempre ha estado ahí. Una violencia sensual, solar, exuberante al igual a la selva que la acompaña y que es protagonista de la mayoría de los nueve cuentos presentados en este libro de Almadía. Porque la selva es un ejemplo de vida, un lugar que puede tornar locos o sabios a los hombres, sí no sabemos templar nuestra voluntad a tiempo.
La selva, es el otro de los protagonistas de todos estos cuentos: el paraíso como metáfora del infierno. La selva como el reino de las traiciones, de las intrigas, de la violencia. Contra todos, contra todo. Porque en un territorio en donde impera la fuerza, la violencia se ejerce con descaro, con presteza.
Y es ahí donde radica la belleza de este primer libro de cuentos del autor de Entrecruzamientos, Samahua, Huatulqueños, entre otros título editados por el autor, en l imagen siempre presente de la creación que prevalece ante las fuerzas destructoras. El ciclo del vida, la honradez de las pasiones. La preeminencia del violencia nos descubre el telón del alma humana, porque la violencia al igual que selva, funcionan en la obra de Da Jandra, como metáforas, como símbolos cargados de significado, para explicarnos la mitología de Samahua, tierra mítica y real al mismo tiempo, en donde se desarrollan la mayoría de las historias de los cuentos que conforman Zoomorfías, un libro intenso, que nos deja con la sensación de impotencia ante la fuerza del mundo que nos rodea, pero que en esencia nos deja la enseñanza de que la única fortaleza, la verdadera fuerza proviene del interior, la lucha constante que se desarrolla en el alma humana, entre la voluntad de cambiar, de transformar nuestro en torno, que puede ser más fuerte que las pulsiones destructivas que inundan el alma humana y que pueblan nuestro entorno de demonios.